SISTEMA DE CELOSÍAS BIOCLIMÁTICAS
“Un ecosistema modular diseñado para respirar, que acoge la luz y la biodiversidad”
Herencia arquitectónica y rendimiento bioclimático
Históricamente, las celosías han desempeñado un papel fundamental en la arquitectura mediterránea actuando como elegantes elementos divisorios que definen el espacio a la vez que permiten el paso de la luz natural. Más allá de esta función espacial, estas estructuras aportan beneficios bioclimáticos clave: favorecen la circulación de brisas y la ventilación cruzada mientras filtran la incidencia directa del sol, generando así una sombra interior fresca y regeneradora.
Desarrollada en colaboración con Damián López (Leblume), esta colección diseñada para todobarro reimagina estos elementos tradicionales mediante un sistema modular sofisticado. Se trata de un diseño innovador donde diversos componentes cerámicos se ensamblan para crear muros vivos que responden a las necesidades ambientales y estéticas actuales.
DETALLES
Una retícula modular para arquitecturas vivas
El núcleo de la colección es un sistema modular donde cada pieza se ajusta a una retícula de 12 centímetros. Esta armonía matemática hace que todos los formatos y accesorios sean compatibles entre sí, ofreciendo total libertad creativa. La modularidad permite crear composiciones personalizadas, ya sean ritmos geométricos estructurados o muros orgánicos más fluidos. Además, el sistema está concebido para perdurar; cualquier módulo puede retirarse o sustituirse de forma independiente, permitiendo que la celosía se adapte a nuevos requisitos o incorpore accesorios funcionales con el tiempo.
Cuatro líneas de diseño para un sistema versátil
Málaga. Esta serie constituye la base esencial de todo el sistema. Disponible en formatos de 12x12 y 24x12, permite generar retículas y ritmos que se adaptan a la escala específica de cada proyecto.
Ronda. Con una innovadora apertura oblicua, Ronda crea ritmos cambiantes y muros visualmente dinámicos. Su geometría genera efectos de luces y sombras que varían según el punto de vista.
Vélez. Inspirada en la tradición artesana de la Axarquía y en el arco de medio punto, Vélez permite crear patrones orgánicos. Mediante la disposición y rotación de las piezas, surgen composiciones fluidas a partir de un único elemento.
Casares. Esta pieza juega con una marcada inclinación de sus paredes internas. Esta característica permite una colocación versátil que orienta la vista y crea aperturas específicas que favorecen el flujo de aire natural.
Versatilidad estética y composiciones rítmica
La colección ofrece un amplio espectro estético que va desde el minimalismo geométrico hasta expresiones más fluidas. Mientras que la línea Málaga aporta una base limpia y estructurada, modelos como Vélez y Ronda introducen sombras dinámicas y profundidad escultórica. Esta variedad permite jugar con la luz y la opacidad, transformando muros estáticos en pieles arquitectónicas rítmicas. Gracias a que todas las líneas siguen la misma modularidad, es posible combinar diferentes modelos asegurando que las composiciones mantengan un sentido de armonía y lógica estructural.
Inercia térmica e integración de ecosistemas vivos
Todos los elementos del sistema se fabrican mediante procesos tradicionales con barros locales. Este material natural mejora significativamente el confort térmico gracias a su elevada inercia térmica y porosidad, que ayudan a regular la humedad y la temperatura de forma natural. Más que una divisoria estática, la colección se concibe como un ecosistema vivo. Al integrar módulos específicos de jardinería, la celosía incorpora vegetación que refresca el aire mediante la evapotranspiración. Esta sinergia se completa con la inclusión de nidos para aves, que fomentan la biodiversidad local. El resultado es una solución arquitectónica sostenible donde el barro, las plantas y la vida convergen en beneficio de los habitantes y del entorno.